Entre los diferentes tipos de calefacción, los radiadores eléctricos son una de las opciones más demandadas por su funcionalidad, fácil instalación y precio económico. Son ideales para viviendas que no tienen acceso a suministro de gas natural o que prefieren un sistema más responsable con el medioambiente.
En el mercado se puede encontrar una amplia variedad de modelos de bajo consumo que proporcionan un confort térmico a un precio asequible. De esta forma ahorraremos en energía eléctrica sin invertir en un sistema completo de calefacción.
Pero ¿conoces cómo funcionan estos radiadores tan novedosos? A continuación veremos el funcionamiento de su tecnología.
Funcionamiento de los radiadores eléctricos
Los radiadores eléctricos logran calentar el aire transmitiendo calor al ambiente por medio de convección. Cuando el aire caliente sube al techo de la estancia, el aire frío baja y se vuelve a calentar en un ciclo de convección. De esta forma se calienta la estancia de manera constante.
A diferencia de los radiadores de agua, que se calientan a través de una bomba de calor o una caldera, los radiadores eléctricos solo necesitan una toma de corriente cercana. Al enchufarlos a la corriente, empiezan a calentar, y normalmente, tardan un tiempo en conseguir alcanzar la temperatura indicada. Pero tienen un funcionamiento muy eficiente en lo que a transmisión de energía se refiere. Además no generan malos olores ni ensucian las paredes.
¿Qué tipos de radiadores eléctricos existen?
En el mercado podemos encontrar varios tipos de radiadores eléctricos según la tecnología que utilicen. Algunos son más caros que otros pero hay modelos para todos los bolsillos y con la comodidad de enchufar y disfrutar de la calefacción tan confortable que ofrecen. Veamos las características de cada uno y qué tecnologías contienen:
Radiadores eléctricos de bajo consumo
También llamados radiadores de calor azul, los radiadores de bajo consumo son similares en funcionamiento a los que utilizan aceite como fluido caloportador. Se caracterizan por tener una pantalla azul desde donde podemos programarlos. Se fabrican en metal y se suelen instalar colgados de la pared. Contienen unas resistencias internas por donde circula la corriente eléctrica elevando la temperatura. Incluso después de apagarlo, mantiene el calor sin consumir energía. Este tipo de radiadores son adecuados si necesitamos disponer de calor durante más de cinco horas.
Radiadores eléctricos con fluido calor-portador
Estos radiadores eléctricos contienen un fluido caloportador en el interior que se calienta y permite mantener el calor generado por más tiempo. Dentro de esta variedad podemos encontrar modelos que van anclados a la pared y otros que pueden ir de manera individual con ruedas. Resultan muy estéticos y no ocupan mucho espacio ya que los de ruedas podemos moverlos y llevarlos a la estancia que queramos.
Radiadores eléctricos de tecnología seca
Estos modelos están constituidos por una resistencia eléctrica interna y su envergadura suele ser de aluminio o mica. Se calientan con gran rapidez pero también se enfrían con la misma velocidad, por lo que se recomiendan para un par de horas y no tiempos prolongados. Hay modelos que están fabricados de cerámica o mármol, que tiene una eficiencia mayor. Estos materiales mantienen el calor durante más tiempo y se recomiendan para periodos más largos de tiempo.
Radiadores acumuladores eléctricos

Los acumuladores están diseñados para beneficiarnos de las tarifas discriminatorias horarias. Cargan de calor en su interior durante las horas de tarifa reducida que suele ser durante la noche para descargar el calor durante el día.
Existen diferentes tipos de radiadores eléctricos por acumulación. Algunos de ellos nos permiten regular la temperatura mediante un termostato. Aquellos que no permiten la regulación se descargan con mayor rapidez y están recomendados para quienes tienen necesidades de calor constante. Por ejemplo, aquellas viviendas con niños o con personas mayores. Ambos permiten reducir el consumo y el importe de las facturas. No obstante, hay que asegurarse de que tenemos contratada la tarifa mencionada si queremos beneficiarnos de su funcionamiento.
Radiadores eléctricos por infrarrojos
Los radiadores eléctricos por infrarrojos se calientan de forma directa en lugar de calentar el aire de la estancia como sucede con los radiadores tradicionales por convección. Tienen la ventaja de no generar polvo y tampoco resecan el ambiente sino que mantienen un equilibrio entre la temperatura, el aire y la humedad. Su presentación es en forma de paneles, y pueden colocarse en paredes y techos, ahorrando espacio.
Convectores eléctricos
Este modelo calienta el aire directamente al traspasar las resistencias que se calientan por corriente eléctrica. La ventaja que ofrecen es que podemos moverlos y no requieren instalación. En lo que respecta a los inconvenientes, pueden resultar algo ruidosos y cuando se trata de estancias de gran tamaño, el consumo puede elevarse en exceso.
Sin embargo, si se trata de viviendas de pequeño tamaño son muy útiles. O también para habitaciones de tamaño reducido como el baño. Deben utilizarse por poco tiempo para no elevar el consumo de electricidad.
Radiador toallero eléctrico

Estos radiadores tienen diversas funcionalidades en la vivienda. Como es obvio, su ubicación es en el cuarto de baño. Además permite que las toallas se sequen con mayor rapidez, aumentando la temperatura ambiente y reduciendo la humedad. Por otra parte, no ocupan espacio, ya que van fijados a la pared y podemos encontrarlos de diferentes tamaños.
Radiador de diseño decorativo
Para no contrastar con el entorno, también existen radiadores eléctricos decorativos que pueden llegar a ser auténticas obras de arte. Pueden venir revestidos en acero o llevar un panel polimérico. Su gama de colores es muy amplia y se adaptan también a todos los estilos. Así, integrados dentro del estilo de decoración de la vivienda, mantienen caliente la vivienda y ofrecen todo el confort. Suelen fabricarse en acero inoxidable o aluminio. Puesto que se trata de radiadores muy modernos, también llevan incorporado un termostato para que podamos regular la temperatura.
Beneficios de los radiadores eléctricos
| Beneficios | Características |
| Fácil instalación | Sencillez en su funcionamiento e instalación. Basta con conectarlos a la corriente eléctrica y regularlos a nuestra conveniencia |
| Precio | Precio económico y proporcional a las prestaciones |
| Control | Posibilidad de desplazarlos a la estancia deseada cuando se trata de radiadores eléctricos móviles. Control individual |
| Consumo | Consumo reducido en la mayoría de los casos |
| Gama estética | Amplia variedad de modelos en lo que se refiere al diseño y a la tecnología utilizada, por lo que se adaptan a todas las necesidades |





