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¿A tipo fijo o a tipo variable? ¿Depender de la fluctuación del euríbor o asegurarse un interés? Durante años, estas son las típicas preguntas que se han hecho los clientes de las entidades financieras antes de contratar una hipoteca. Elegir un tipo de interés u otro puede condicionar a la economía familiar notablemente con el paso del tiempo.

La coyuntura económica, la evolución del Euribor y de los tipos de interés marca y hace fluctuar durante el tiempo el interés por una opción u otra. Sin embargo, en el escenario actual predominan las contrataciones de hipotecas a tipo fijo, debido a los tipos de interés inusitadamente bajos que rigen en el mercado, y que marcan mínimos históricos.

Pero ¿Por qué no las dos? Hasta hace relativamente poco, solo considerábamos firmar una hipoteca a tipo variable o fijo. Sin embargo, las hipotecas mixtas han irrumpido en el mercado, y se sitúan como una firme alternativa al sistema de interés tradicional y combinando características de ambas opciones.

¿Qué supone firmar una hipoteca mixta?

Como su propio nombre indica, una hipoteca mixta combina tramos de interés fijo y tramos de interés variable. Aunque como cualquier préstamo, es negociable y está sujeto a las condiciones de cada cliente, por lo general se comienza pagando los primeros años a tipo fijo, tras lo cual el interés de la hipoteca pasará a estar ligado al euríbor.

El escenario perfecto para esta hipoteca es, por lo tanto, el de unos tipos de interés bajos con una previsión de subida de los mismos a medio plazo, ya que, de darse esta situación, el cliente podrá beneficiarse de lo mejor de ambos productos hipotecarios.

Como particularidad, estas hipotecas se caracterizan por tener un plazo superior a las de tipo fijo, por lo que puede sobrepasar los 30 años, lo que supone una gran alternativa para clientes interesados en ampliar el plazo de amortización.

De este modo, los clientes obtendrán una cuota mensual más baja al ampliar el plazo, por lo que estarán más aliviados mensualmente para estar al corriente del pago del préstamo.

Por el contrario, también es más sencillo acortar la amortización, ya que en el periodo fijo los intereses son más bajos, por lo que puede ser una buena elección para préstamos hipotecarios de importe medio de clientes que esperan poder amortizar la hipoteca en los primeros años.

¿Por qué las hipotecas mixtas son tendencia en las entidades?

Los mínimos históricos en los tipos de interés sitúan en la actualidad las hipotecas a tipo fijo como la opción favorita de las nuevas contrataciones. Estos bajos tipos favorecen también a las hipotecas mixtas, ya que en sus primeros años dependerán de ellos.

De este modo, las hipotecas mixtas ofrecen tranquilidad durante los primeros años con el valor añadido de pagar una cuota fija por un importe menor al de una hipoteca a interés fijo. Este es uno de los incentivos más notables que hacen a los clientes decantarse por la firma de este tipo de préstamos, ya que, si se tiene previsión de amortizar la hipoteca antes de alcanzar el tramo variable, saldrá más barato.

Como consecuencia de esta flexibilidad ofrecida por estos préstamos, el interés por la combinación de la cuota fija y la variable ha provocado que paulatinamente sean cada vez más el número de entidades que se decantan por ofrecer una hipoteca mixta. 

A pesar de ser todavía una opción minoritaria respecto a las hipotecas tradicionales, el producto se ofrece y será interesante para un determinado tipo de cliente, que en definitiva verá cómo paga menos intereses por la compra del inmueble.