Para garantizar que se cumple con lo pactado y con los intereses de la parte representada, es necesario obtener un documento jurídico que sirva de aval entre los órganos competentes: el poder notarial. Ya que una persona no puede tomar decisiones por otra sin este documento.
Un poder notarial es un documento que permite que una persona actúe en nombre de otra en calidad de representante legal; la parte representada recibe el nombre de poderante, mientras que al representante se le conoce como apoderado. Para que conste de validez, debe estar firmado ante notario.
Se trata de un documento de carácter unilateral; es decir, no se necesita la autorización y DNI del apoderado, sino solamente del apoderante, de quien necesita que una persona actúe en su nombre. Además, puede ser solicitado por cualquier persona mayor de edad que esté en pleno uso de sus facultades mentales; no obstante, si la persona está incapacitada, será necesario corroborar dicha incapacidad mediante informes médicos y confirmar que la persona que va a recibir el documento es su tutor legal o representante.
Para que el apoderamiento notarial tenga validez ante los órganos competentes, debe ser inscrito en el Registro Mercantil, y en su redacción deben recogerse las atribuciones que se le conceden al apoderado.
Tipos de poderes notariales
Existen diferentes tipos de poderes notariales:
Generales
El poderante otorga al apoderado permiso para actuar en su nombre en todos o en determinados ámbitos legales, los cuales deben quedar reflejados en el documento.
Puede ser:
- General: amplias facultades que incluyen el patrimonio del poderante.
- Para pleitos: se solicita a un abogado o procurador que acuda a un pleito en nombre de otra persona.
- Para administrar bienes: gestiona el patrimonio del poderante, exceptuando los actos de disposición, como son la compraventa de inmuebles e hipotecas.
Especiales
Los apoderamientos notariales de tipo especial se otorgan para actos jurídicos muy concretos, como pueden ser realizar una transferencia, presentar documentos en nombre de la otra persona…
¿Puede un apoderado notarial vender una vivienda?
Para que un apoderado tenga la potestad para vender una vivienda, el procedimiento deberá realizarse en escritura pública ante notario, donde deben estar recogidas las pautas a seguir, para garantizar que se cumple con los deseos del poderante y con lo escrito.
¿Qué es un representante legal?
La otra figura tan conocida que puede actuar en nombre de otra persona es el representante legal, pero, ¿qué es y en qué se diferencia del apoderado notarial?
Un representante legal es la persona que toma decisiones y actúa en nombre de otro u otros, siendo lo más habitual la representación de sociedades, organizaciones o empresas. Por lo general, este papel suele estar desempeñado por los gerentes, un puesto que debe figurar en los estatutos y que ha sido elegido por la junta directiva u organización a la que representa.
A diferencia del apoderado notarial, que debe cumplir con las especificaciones del poder, el representante legal posee total libertad en sus acciones, siempre y cuando estas se encuentren dentro del marco de la ley.
¿Puede un representante legal vender una vivienda?
Tanto si se trata de una venta como si se trata de una compra de vivienda, si la transacción se realiza con una persona jurídica (empresa, sociedad u organización), esta debe contar con un representante legal que tenga la facultad para realizar dicha transacción. Lo contrario sería considerado un acto nulo.
No obstante, estas dos figuras no deben confundirse en ningún momento con la del agente inmobiliario, quien tiene un único papel: ser el intermediario en todas las transacciones, pero no puede representar los intereses de ninguna de las partes.