Algunos propietarios optan por los seguros de impagos de rentas, una modalidad de seguros que desde hace unos años las compañías aseguradoras los presentan y los comercializan como la solución a la inseguridad de los alquileres. «Pero como todo el mundo sabe, los seguros actúan a posteriori, cuando el daño está causado, ya sea cuando se han producido los graves destrozos en la vivienda o cuando ya se han producido impagos en la renta de alquiler, y esto no es lo que el propietario quiere, necesita o espera para el arrendamiento de su vivienda», afirma José Ramón Zurdo, Director General de la Agencia Negociadora del Alquiler (ANA). «El propietario arrendador de una vivienda lo que busca realmente, además de una garantía de pago de su renta, es que un profesional se encargue de hacerle la vida más fácil, gestionando íntegramente el alquiler de su vivienda para que él no tenga que ocuparse de nada, incluso ni de conocer a sus inquilinos, y esto último no lo ofrece ninguna compañía de seguros», añade Zurdo.
Los seguros no intervienen ni en la gestión ni en la prevención
«Por eso lo que hay que evitar es que el daño se origine, adoptando medidas preventivas, y para eso no son válidos los seguros de impagos de rentas, por mucho que los anuncien a bombo y platillo”, afirma Zurdo. “En este sentido, es muy importante destacar que estos seguros no intervienen en la gestión de los alquileres, y es en una deficiente gestión, normalmente realizada por particulares sin ninguna experiencia, donde se produce el origen de la mayoría de los problemas, que luego desembocan en impagos de las rentas y también en el deterioro de la vivienda».

Una mala gestión puede acabar en impago
«Lo más complicado del alquiler, además de la selección de los inquilinos, es la propia gestión del alquiler. Porque durante la vida de un arrendamiento ocurren muchas cosas en las viviendas y, cuando hay que buscar quién es el responsable para imputarlas, tanto arrendador como arrendatario, defendiendo sus propios intereses económicos, suelen responsabilizar de ellas a la parte contraria; todo ello, además apoyado en una legislación muy ambigua y una jurisprudencia contradictoria. No olvidemos que un inquilino solvente, por una mala gestión recibida, puede dejar de abonar la renta. Si se actúa de forma preventiva, apostando por la gestión profesional, el impago se evitaría. Muchos propietarios, cuando les preguntas, dicen que no han tenido ningún problema con sus inquilinos, pero al profundizar, nos damos cuenta de que los propietarios han consentido todo lo que sus inquilinos han querido hacer, y por eso no han tenido problemas. Claramente, estas situaciones hay que evitar que se produzcan», subraya José Ramón Zurdo.
Hay un dicho que dice que prevenir es curar, «pues los seguros no curan, porque no se ocupan de la prevención, que es clave para evitar males mayores en el alquiler de viviendas. Así por ejemplo, los seguros de impagos de rentas no se ocupan de garantizar el cobro puntual de las rentas porque precisamente esa no es su misión, sino que, como hemos señalado al principio, los seguros intervienen cuando el daño ya está causado, a posteriori«, comenta, Director General de la Agencia Negociadora del Alquiler (ANA), José Ramón Zurdo
Los seguros de impago de rentas no cubren los retrasos en los pagos del alquiler
«Además, estos seguros de impago de rentas no cubren otro problema endémico de mucho alquileres, que son los retrasos en el pago de las rentas, porque los seguros solo intervienen cuando hay impagos, pero no cuando hay retrasos, y este es un problema muy habitual que suele causar muchos perjuicios, sobre todo a aquellos arrendadores que necesitan contar con una fecha fija de cobro de sus rentas para poder atender otras obligaciones económicas», manifiesta José Ramón Zurdo.
«No olvidemos, además, que las compañías de seguros suelen aplicar a sus pólizas carencias o franquicias que encarecen las operaciones, por lo que no es finalmente la fórmula tan viable y económica como la venden las compañías. A esto hay que añadir que, en algunas ocasiones, hasta que no hay una sentencia firme, las compañías de seguros no realizan los pagos, por lo que el propietario puede estar varios meses sin cobrar las rentas de alquiler impagadas por el inquilino moroso», avisa Zurdo.
«En pleno crecimiento del alquiler en España, es más necesario que nunca avanzar en la profesionalización del alquiler, garantizando un buen servicio de gestión integral tanto a arrendadores como a arrendatarios sobre todas las cuestiones que surgen en el día a día en el alquiler, garantizando además a los propietarios el cobro puntual de las rentas, evitando la morosidad y proporcionando la seguridad jurídica que solo los profesionales del sector pueden ofrecer. Por eso, los seguros de impagos de rentas no son la solución definitiva», José Ramon Zurdo.





