Madrid acometerá en los próximos años grandes proyectos urbanísticos que modificarán su perfil. Si las cuatro Torres, ubicadas al norte de la capital, cambiaron el sky line, ahora se realizarán importantes proyectos que darán un cambio radical a la ciudad (ya que se encuentran en diferentes zonas como Plaza de España, Canalejas en Puerta de Sol, Castellana Norte, Méndez Álvaro o Campamento), a la vez que ponen de manifiesto el inicio del tirón inmobiliario.
Castellana Norte, uno de los proyectos que se habían quedado enquistados durante años, parece que verá la luz. El sueño anhelado de muchos de prolongar Castellana, se materializará en los próximos años con las primeras viviendas alrededor de 2020. Será un auténtico termómetro de la recuperación económica, puesto que cuenta con una gran cantidad de oficinas y viviendas proyectadas. Un total de 3.270.000 m², de los cuales la parte residencial supone un 55%: se construirán 17.700 viviendas, un 10% de ellas protegidas. Respecto a las oficinas, hay un millón de metros cuadrados previstos (Cuatro Torres Business Área cuenta con 250.000) concentrados, en su mayoría, en lo que se denominará área de negocios. Una cantidad significativa que conllevará mucho tiempo de construcción y ocupación efectiva.
Plaza de España también se prepara para un cambio radical. Una serie de operaciones inmobiliarias, fundamentalmente la del Edificio España, van a impulsar un soterramiento en la calle Bailén, un aparcamiento más grande conectado con cuatro edificios de la plaza, una reestructuración del tráfico y más zonas peatonales. Va a suponer un cambio tanto en superficie como en el interior, con un coste aproximado de 79,5 millones de euros. Pero, además de la plaza en sí, hay que añadir el nuevo hotel VP (donde se encontraban las oficinas de Telefónica), la adecuación de la Torre de Madrid y el renovado Edificio España.
A la gran operación en la Plaza de España, se une la modificación urbanística que se ha hecho para la “Operación Canalejas”. El proyecto afecta a las antiguas sedes del Banco Español de Crédito y Central Hispano, situadas en Canalejas 1 y Alcalá 6, 8, 10, 12 y 14. La superficie total de estas parcelas es de 6.550 m² y el presupuesto de las obras es de 285 millones de euros. A este coste hay que añadir el precio de la compra de los edificios, por parte del Grupo Villar Mir al Banco Santander, que fue de 215 millones de euros. Para poner en marcha este ambicioso proyecto se ha modificado (con aprobación ya definitiva de la Comunidad de Madrid) el Plan General de Ordenación Urbana de la capital. Su inauguración se prevé para el año 2017 y dará empleo a 1.800 personas durante la construcción y 3.000 en la explotación (1.200 en el hotel y 1.800 en el centro comercial).
La zona de Méndez Álvaro, que ya había sufrido un cambio espectacular con el derribo de zonas industriales y la conversión a residencial, asumirá una nueva transformación. Las cifras son considerables: 2.000 nuevas viviendas y 62.000 metros cuadrados de edificabilidad de terciario, con la última modificación urbanística de finales de 2014.
Y a esto puede unirse la transformación de los cuarteles de Campamento, aunque a esa obra parece que aún le queda recorrido.
Todas estas pinceladas muestran el interés inmobiliario por Madrid con una inversión considerable, lo que indica que la situación económica parece que va tirando poco a poco.





