Los techos de las casas ecológicas o sostenibles, conocidos también como techos verdes o vegetales, se han convertido en una forma más de vestir los edificios. Y es que no solo contribuyen a reducir la contaminación y a disminuir el consumo energético, sino que además son auténticos oasis verdes en plena ciudad.
Aunque llegaron a España más tarde que en otros países europeos, en la última década su uso se ha incrementado notablemente, por los numerosos beneficios que ofrecen y su increíble belleza.
El desarrollo urbano sostenible es el futuro del crecimiento de las principales ciudades de todo el mundo. Entre ellas se encuentra la mayoría de capitales españolas, que se han sumado a la moda de instalar cubiertas vegetales en los techos de los edificios.
Sin embargo, en España todavía no existe una normativa que regule los techos verdes, como sí ocurre en países como Francia, Alemania o Dinamarca, donde es obligatoria su instalación, si la edificación cumple una serie de requisitos. Y es que, como apuntábamos, ofrecen un sinfín de beneficios.
Beneficios de instalar techos verdes
La expansión de las áreas urbanas hace cada vez más difícil mantener los parques y espacios verdes de las ciudades, lo que las convierte en auténticos núcleos de contaminación. Por este motivo, es de vital importancia instalar techos verdes.
1. Los techos verdes reducen el efecto invernadero
La proliferación de los techos verdes ha ayudado a mitigar los efectos del crecimiento urbano. De hecho, se calcula que el efecto invernadero, tan perjudicial tanto para nosotros como para el planeta, puede llegar a reducirse hasta un 40% gracias a la instalación de cubiertas vegetales.
2. El consumo de energía se reduce gracias a las cubiertas vegetales
Las cubiertas vegetales también ayudan a disminuir el consumo de energía. ¿Cómo? En primer lugar, ayudan a retener hasta un 50% el agua de la lluvia, que es canalizada para su uso, después de ser depurada. Por lo tanto, contribuyen a ahorrar agua.
Además, regulan naturalmente la temperatura del interior de los edificios, con el consiguiente beneficio que ello supone. Esto sucede debido a la función de las plantas, que crean una barrera natural que permite mantener el calor en invierno y refrescar en verano.
3. Los techos ecológicos disminuyen la contaminación atmosférica y acústica
Esta misma barrera también contribuye a reducir la contaminación atmosférica y acústica. Y es que la vegetación puede llegar a disminuir el ruido del exterior hasta 50 decibelios. Al mismo tiempo, atrapa partículas de polvo, suciedad y humo y las convierte en oxígeno, por lo que obviamente reduce el dióxido de carbono y, por lo tanto, la contaminación del aire.





