Renta antigua
Los alquileres de renta antigua son contratos de alquiler que se firmaron mayoritariamente durante los años 50. Estos establecían cláusulas para favorecer el acceso a la vivienda, manteniendo el alquiler indefinidamente y prorrogándose forzosamente hasta que el inquilino falleciese. En 1985, el Decreto Boyer eliminó este tipo de contratos indefinidos, aunque hoy en día todavía es posible encontrar algunos inquilinos que viven sobre este tipo de contrato que, generalmente, tienen una mensualidad a pagar muy baja, ya que se mantiene el precio inicial del contrato del alquiler.