La intermediación inmobiliaria está ampliamente extendida en España. Muchos vendedores deciden vender sus pisos más rápido con la ayuda de una agencia para que sea un profesional el que se encargue de hacer los trámites, de promocionar la venta y de buscar compradores. Esto, evidentemente, tiene un coste que, en algunos casos, puede llegar a ser considerable. Por esto, una de las primeras preguntas que nos vienen a la mente cuando decidimos contratar a un intermediario es la siguiente: ¿cuánto me va a cobrar la inmobiliaria por la venta de la casa? Los expertos del comparador financiero HelpMyCash.com dan respuesta a esta duda común.
Honorarios sobre el precio de venta
Las inmobiliarias tradicionales, que son aquellas que tienen oficina física a pie de calle, suelen cobrar unos honorarios sobre el precio de la venta de la vivienda que oscila, de manera general, entre un 3% y un 7%. A este importe hay que sumarle, además, el IVA del 21%, ya que este impuesto sobre el consumo no suele venir incluido en el porcentaje de los honorarios (salvo que la inmobiliaria así lo indique), indican desde HelpMyCash.com.
De esta manera, si, por ejemplo, vendemos una vivienda que tiene un precio de venta de 150.000 euros, pagaremos entre 4.500 euros y 10.500 euros de honorarios a la inmobiliaria. Hay que tener en cuenta que en España los honorarios profesionales no están regulados por ley. Por este motivo, las agencias pueden cobrar los honorarios que estimen conveniente. Esta suele ser más alta en zonas de alta demanda como, por ejemplo, Baleares y Canarias y más ajustada en poblaciones en las que el mercado inmobiliario es menos dinámico.

Tarifa fija según los servicios requeridos
Las inmobiliarias online, por su parte, son agencias que han aterrizado hace unos pocos años en el mercado inmobiliario español y que ofrecen a los vendedores la posibilidad de vender sus viviendas por Internet. Es decir, la contratación de la agencia, la comunicación con el agente y la puesta en venta de la casa se hace de forma totalmente remota.
La particularidad de estas agencias es que no suelen cobrar unos honorarios sobre el precio de venta de la vivienda sino una tarifa fija, cuyo precio va a depender de los servicios contratados y de la forma de pago, explican desde HelpMyCash.com.
Así, de manera general, este tipo de inmobiliarias ofrecen dos planes. Uno básico, que se debe pagar al contratar a la agencia y que incluye servicios esenciales como, por ejemplo, la tasación de la casa y la publicación de anuncios en los portales inmobiliarios y cuyo precio ronda los 1.000 euros. Y otro premium, que se puede pagar con el dinero de la venta (o que puede incluir más servicios) y que puede costar entre 2.000 euros y 5.000 euros.
Hay que tener en cuenta que estos planes no suelen incluir las visitas en la vivienda o la gestión de documentos importantes como la cédula de habitabilidad y el certificado energético. La agencia online puede prestar estos servicios, pero tienen un coste adicional al precio del paquete elegido para la venta.
Porcentaje o tarifa fija: ¿qué sale más a cuenta?
Los precios de las agencias online son muy competitivos, pero para elegir el tipo de inmobiliaria que más nos sale a cuenta debemos evaluar cuáles son los servicios que realmente necesitamos para vender la casa, cuánto estamos dispuestos a pagar por ellos y, además, el precio de venta de la vivienda.
Por ejemplo, si el inmueble tiene un precio de 100.000 euros y tenemos tiempo para encargarnos nosotros de hacer las visitas, los documentos y, además, no nos importa pagar por adelantado por la intermediación, podemos contratar el paquete básico de una agencia online y pagar unos 1.000 euros.
Ahora bien, si queremos que la agencia se encargue de todas las gestiones para la venta o queremos pagar solo al vender la propiedad, quizás nos puede salir más a cuenta contratar a una inmobiliaria tradicional que nos cobre un 3% de honorarios. A esta le pagaríamos 3.000 euros, mientras que a una online tendríamos que pagarle el precio del paquete (entre 2.000 euros y 5.000 euros) más el coste de los servicios adicionales. Así, dependiendo de la agencia elegida, el importe total por pagar podría superar lo que le pagaríamos a una inmobiliaria tradicional.





