La nueva Ley de Vivienda contará con un nuevo gravamen a los pisos vacíos, en forma de recargo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). Así lo han acordado PSOE y Unidas Podemos que, sin embargo, todavía no se han puesto de acuerdo en su cuantía.
¿Qué propone el Ministerio de Transportes?
El Ministerio de Transportes ha puesto sobre la mesa cómo debería ser la legislación a tal efecto:
- Recoger en la propia legislación reguladora del IBI una definición clara para que los ayuntamientos puedan aplicar el recargo en la cuota de este tributo a aquellos inmuebles de uso residencial que permanezcan desocupados.
- Establecer un periodo temporal de referencia de dos años.
- Fijar un número mínimo de cuatro inmuebles por propietario.
- Acordar una serie de causas justificadas de desocupación temporal del inmueble.
Para intentar llegar a un consenso, en los próximos días se organizará un encuentro con un equipo del Ministerio de Hacienda.
Siguen las discrepancias entre PSOE y Unidas Podemos
A parte del recargo del IBI, las formaciones siguen sin lograr un consenso sobre la regulación del precio del alquiler, una medida recogida en el acuerdo del gobierno de coalición.
Así lo han indicado fuentes de Unidas Podemos después de la reunión que mantuvieron el martes los equipos negociadores sobre la nueva Ley de Vivienda, encabezados por la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, y el secretario general de Agenda Urbana y Vivienda, David Lucas, según Europa Press.
Tampoco se ha llegado a ningún acuerdo sobre la responsabilidad que deben tener los grandes propietarios de vivienda en el marco de la futura ley. Mientras que Unidas Podemos demanda que los grandes tenedores de vivienda destinen al alquiler social el 30% de su parque, el PSOE continúa sin aceptar la propuesta planteada por su socio de gobierno.
Puntos de la negociación de la nueva Ley de Vivienda
La negociación sobre la nueva Ley de Vivienda acumula ya cierto retraso. Sin embargo, ha experimentado progresos respecto a las medidas para frenar desahucios y, ahora, sobre el recargo del IBI a la vivienda vacía.
Mientras tanto, en el aspecto principal de la regulación del alquiler las conversaciones siguen enquistadas. El PSOE apuesta por un modelo de incentivos fiscales a propietarios que decidan bajar los precios del alquiler, algo que para Unidas Podemos es un incumplimiento del acuerdo de gobierno. El socio minoritario exige que se establezca un sistema que paute obligaciones a los propietarios encaminadas a poner techo al precio del arrendamiento en zonas de mercado tensionado.
Otra de las propuestas de la formación de Pablo Iglesias en el marco de esta ley es fijar la figura de gran tenedor a cinco o más propietarios, por lo que se rebajaría la franja pautada en el decreto antidesahucios que apunta a diez o más.





