Pese a que lleva mucho tiempo entre nosotros, en los últimos años la nuda propiedad ha ganado adeptos, debido a las numerosas ventajas que ofrece tal y como analizaremos a continuación. Se trata de una forma de vender una vivienda que permite al propietario llevar a cabo dicha transacción y, al mismo tiempo, seguir viviendo en ella.
En este artículo de Fotocasa te contamos todos lo que necesitas saber sobre esta modalidad de venta y quienes intervienen en ella, así como sus ventajas y desventajas para saber cuándo conviene llevarla a cabo en cada caso. ¡Vamos de descubrirlo!
Nuda propiedad, derecho de usufructo y pleno dominio
La propiedad de una vivienda se compone de dos derechos diferentes que pueden recaer sobre un mismo bien:
- Por un lado, el derecho de usufructo, que es el derecho a disfrutar y gozar de una vivienda. Se recoge en el artículo 467 y siguientes del Código Civil: “da derecho a disfrutar los bienes ajenos con la obligación de conservar su forma y sustancia”. A la persona que ejerce este derecho se la denomina “usufructuario”.
- Por otro, el derecho de nuda propiedad. Quien ejerce este derecho recibe el nombre de “nudo propietario”.
Cuando la suma de ambos derechos se reúne sobre la misma persona, tiene lugar lo que se conoce jurídicamente como pleno dominio: un individuo compra una vivienda en la que puede vivir inmediatamente. Es lo que ocurre con la amplia mayoría de las compras de vivienda.










