Junto al baño, la cocina es la estancia de la casa que más deterioro experimenta debido al uso diario, la humedad y el desgaste ocasionado por otros agentes. Así que no es extraño que transcurrido el tiempo, nos veamos abocados a acometer una reforma. Además de reparar y sustituir elementos que ya no sirven, tendremos la oportunidad de modificar el diseño de una estancia en la que pasamos mucho tiempo. Este es un buen momento para hacer un lavado de cara a la cocina, pero también para mejorar las instalaciones, haciéndola más accesible, cómoda y funcional.
Todo pinta bien, ¿verdad? Sin embargo, es escuchar la palabra ‘reforma’ y ponernos a temblar. Uno de nuestros mayores temores a la hora de abordar un proyecto de estas características tiene que ver, sin duda, con el presupuesto y el tiempo.
Sin embargo, hoy existen infinidad de técnicas y opciones que pueden ayudarnos a hacer reformas básicas sin gastar un dineral ni invertir semanas o meses en ello. Sea como sea, en este artículo vamos a ayudarte a dar los primeros pasos para conseguir una cocina de revista, no sin antes asegurarnos de que las instalaciones se encuentran en estado óptimo. Porque el momento de acometer una reforma, aunque sea básicamente estética, es el más idóneo para reparar aquellas averías que llevamos arrastrando desde hace tiempo. ¿Nos ponemos manos a la obra? ¡Pues vamos allá!
Primero: revisar las instalaciones de agua y electricidad
Son fundamentales en la cocina, de modo que tienen que estar en perfecto estado. De hecho, las instalaciones de agua y electricidad son tan indispensables que pueden obligarnos a hacer una reforma de urgencia si se produce una avería aparatosa. Un técnico cualificado nos ayudará a valorar el estado de las tuberías, que pueden ser la causa directa de problemas tan cotidianos como goteras, humedades o pérdida de presión.

Lo mismo ocurre con la instalación eléctrica. Si has detectado algún problema o carencia, este es el momento de darle solución. No en vano, será mucho más fácil acceder a la instalación ahora que en circunstancias normales, en las que sería necesario hacer obras y tumbar tabiques para acceder a la misma.
Abordar esta reforma será un poco más costoso, tanto en dinero como en esfuerzo, pero atacando estos frentes conseguiremos sanear nuestra cocina y tenerla como nueva, tanto por dentro como por fuera.
Revestimientos y suelos
Con los años, dos de las superficies que más se deterioran con el uso y el paso del tiempo en la cocina son los revestimientos y los suelos. Una buena manera de conseguir una cocina de revista es renovarlos.
Para ello existen muchas alternativas ideales para entornos húmedos, como los revestimientos, que los hay en múltiples materiales: gres, cristal, madera, ladrillo, granito… El material elegido dará a nuestra cocina el aire que nosotros elijamos y más se adapte al estilo del resto de la casa (eso también es importante).

Mobiliario y encimera
El mobiliario de la cocina es el que imprime gran parte del carácter de esta estancia, por eso es importante prestarle atención. También acusa el desgaste del tiempo, por la humedad y los efectos del vapor y la grasa acumulados, de modo que apostar por este cambio es esencial si queremos tener una cocina de revista.
En este caso, será necesario elegir una tonalidad que nos guste y dé una nueva vida a la cocina. En 2021 las tendencias apuntan hacia una gama de colores de tonos bien distintos. Por un lado tenemos tonalidades más sobrias, como el gris o el blanco, pero también se apuesta por tonos naturales que van más hacia el verde, el azul marino, el greige o, para los más atrevidos, el rosa palo.
Debemos aprovechar esta reforma para potenciar el espacio de almacenamiento, pensando en nuevas soluciones que resuelvan problemas detectados en el día a día. ¿Necesitas más espacio para clasificar los residuos? ¿Crees que el armario para sartenes, cazuelas y cazos se te ha quedado pequeño? ¿Qué tal un organizador más cómodo para las especias?
En cuanto a la encimera, tenemos distintas opciones, que se diferencian esencialmente por los materiales. Por un lado tenemos los más naturales, como la madera, el cuarzo o el mármol. Para conseguir una cocina todoterreno son más adecuados el cuarzo y el mármol, porque son más resistentes, aunque no tengan infinitas opciones de diseño.

Existen otros materiales sintéticos, como el porcelánico, que resiste bien los embates diarios y se limpia con facilidad. Las encimeras de acero inoxidable son perfectas para aquellos que quieran dar un aire más profesional a la cocina, aunque la sensación que proporcionan es mucho más fría.
Electrodomésticos
Al reformar la cocina no tenemos por qué cambiar los electrodomésticos. De hecho, lo más habitual es ir reemplazándolos si se estropean, pero no antes. No en vano, la compra supone un gran desembolso, sobre todo si optamos por electrodomésticos eficientes, con etiquetas A++ o superiores. En este caso, la decisión a tomar será si preferimos electrodomésticos a la vista o integrados.
Los segundos se adecúan perfectamente al mobiliario de la cocina. Se ocultan tras un panel que tiene el mismo diseño, Esta opción es ideal para aquellos que buscan el minimalismo por encima de todas las cosas. Si prefieres decantarte por lo primero, debes saber que ganarás en practicidad porque los electrodomésticos a la vista son más fáciles de instalar. Piensa que hoy los frigoríficos, microondas y lavavajillas tienen acabados muy bonitos. Trata de que la línea de los mismos sea uniforme, para que de este modo la cocina tenga mucho más sentido estético en su conjunto.

La iluminación
Terminamos este artículo sobre las reformas básicas que puedes acometer en la cocina con una cuestión a la que no solemos darle mucha importancia, pero que condiciona sobremanera nuestro día a día en la cocina. Es la iluminación. En la cocina se realizan muchas actividades, tanto gruesas como de precisión, de modo que es importantísimo que la luz sea óptima. Si tenemos una buena ventana o salida al exterior, perfecto. Pero esta iluminación deberá complementarse con la artificial, de modo que conviene revisar el tipo de luz que tenemos en la cocina para que la reforma sea lo más integral y completa posible.
Podemos optar por la instalación de focos eficientes en el techo, pero también podemos instalar nuevas luces auxiliares en encimeras, mesas e incluso en algunos armarios, sobre todo si funcionan como despensa. Además, es conveniente aprovechar, al igual que con los electrodomésticos, para elegir bombillas LED, porque además de ganar en luz, ganaremos en consumo y, por tanto, en eficiencia y ahorro.

Reformando estos elementos o gran parte de ellos conseguiremos dar un lavado de cara a esta estancia de la casa, mejorando, corrigiendo y renovando hasta obtener una cocina de revista. Y si quieres que un equipo de profesionales de instalaciones y reformas de BAUHAUS te eche una mano, cuenta con nosotros y.. ¡Ánimo con ello!





