Madrid triplicó su inversión inmobiliaria en el año 2014, tras alcanzar un volumen de 3.600 millones de euros, frente a los 976 registrados en el ejercicio anterior, según un estudio de BNP Paribas Real Estate.
Además, la contratación de oficinas subió por primera vez en la capital desde 2008, con un incremento del 10% con respecto al año anterior debido a las rentas ‘prime’, que se situaron en 312 euros anuales por metro cuadrado al final del ejercicio.
Por otro lado, Barcelona también aumentó su inversión, aunque con un incremento menor (9%), gracias al cual alcanzó los 1.300 millones de euros en 2014. Asimismo, la ciudad logró una cifra récord en la contratación de oficinas al superar en 18 puntos básicos los niveles alcanzados en 2007.
En esta línea, el estudio destaca la recuperación de los mercados más afectados por la crisis, ya que Dublín y Madrid, por ejemplo, experimentaron un crecimiento anual del 120% y del 278%, respectivamente. Londres, con una leve caída desde 2013, atrajo el mayor volumen de inversión en Europa, con casi 30.000 millones de euros, seguida de París que incrementó su inversión hasta los 17.000 millones.
La inversión inmobiliaria no residencial ascendió a 108.000 millones de euros, de los cuales 74.000 pertenecen a las oficinas, un volumen que convierte el pasado ejercicio en el mejor desde el año 2007.





