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La pandemia ha cambiado por completo nuestras vidas por varias razones. Una de ellas es la incapacidad de hacer planes a largo plazo, porque siempre surge la coletilla “si la pandemia se acaba…” al final de cada frase. Esta incertidumbre social, que se traslada inevitablemente en las decisiones del día a día, está dictada por el miedo a perder la estabilidad económica debido a los despidos y los ERTEs que la crisis de la COVID-19 está causando.

Contratos de arrendamiento con «Cláusula COVID»

Este difícil panorama se ha reflejado también en el sector inmobiliario, donde en los contratos de arrendamiento se ha empezado a implementar la denominada ‘cláusula covid’. Se trata de una respuesta legal, ya que los contratos de arrendamiento se basan, prácticamente, en la libertad de pactos entre las partes, dentro de unos límites. Normalmente esta cláusula se incluye en el anexo del contrato de alquiler, o también se puede incorporar como una cláusula más dentro del mismo.

Con la incorporación de esta cláusula en el contrato de alquiler, el arrendatario puede abandonar la vivienda y terminar el contrato con antelación sin ser penalizado, por lo que el arrendador, propietario del inmueble, podrá volver a ponerlo a disposición para otro contrato de alquiler. Además, se puede pactar una rebaja de la cuota de alquiler en caso de un nuevo confinamiento, descuento que oscila entre el 20 y el 30% sobre la mensualidad del arrendamiento.

De hecho, pese a que muchos propietarios prefieren que el inquilino abandone la vivienda frente a una amenaza de impago, otros arrendadores ofrecen rebajas temporales para mantener la vivienda ocupada y no arriesgarse a quedarse sin arrendatarios. De esta manera, mantiene el contrato de alquiler y ambas partes salen ganando.

De aplicación mayoritaria a estudiante y alquileres temporales

En esta circunstancia, cabe destacar que la ‘cláusula Covid’ se aplica mayoritariamente a estudiantes y arrendatarios de temporada, que no se verían beneficiados de ninguna forma en el pago un alquiler si los planes por los que querían ocupar dicha vivienda se vieran cancelados por la pandemia.