La búsqueda de una vivienda de alquiler es un proceso complejo. Más allá de lo que puede costar encontrar un inmueble que se adapte a tus necesidades, hay una serie de trámites legales, como la firma del contrato o el pago de la fianza, que muchas veces generan incertidumbre.
Tanto si eres propietario como inquilino, te interesa estar al corriente de todo lo que puede y no puede incluir un contrato de alquiler de vivienda, un documento que debe estar regulado por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Descubre cómo actuar en caso de que quieras rescindirlo y las principales cláusulas que debes conocer antes de firmar. ¡Empezamos!
¿Qué tener en cuenta antes de firmar el contrato?
Antes de la firma del contrato es importante que conozcas cuáles son los límites que establecen tanto la Ley de Vivienda como la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). ¿Qué debe tener en cuenta cada parte a la hora de alquilar una vivienda? Si eres el inquilino, es importante que conozcas lo siguiente:
- Pago de la fianza del alquiler. En el momento de la firma del contrato, el inquilino debe pagar la fianza, que nunca puede ser superior a un meses de la renta más dos meses en concepto de garantía adicional (art. 36).
- Duración del contrato. La duración del contrato será renovable anualmente hasta los cinco años si el propietario es persona física y siete si es jurídica, con posibilidad de aplicar prórrogas tácitas por tres años más (art. 9).
- Desistimiento del contrato. El contrato de alquiler podrá rescindirse por parte del inquilino siempre que avise con un plazo de 30 días y haya pasado al menos un plazo de seis meses desde la firma (art.11).
- Gastos del alquiler. Desde la aprobación de la nueva Ley de Vivienda, los gastos de gestión inmobiliaria y de formalización los tiene que asumir el propietario (modificación del apartado 1 del artículo 20).








