¿Qué son las escrituras de una casa?
En primer lugar vamos a aclarar a qué documento nos estamos refiriendo. La escritura pública de una vivienda es un documento en el que se acredita la posesión de un inmueble, siendo firmada por un notario. Éste da fé de que la información es veraz y de acuerdo a la ley, es decir, ratifica la legalidad y confirma la compraventa.
Firmar las escrituras de una casa es el último paso del proceso de compraventa, de modo que plasma toda la información del contrato. Además de los datos de la propiedad, del vendedor y del comprador, incorpora los del notario. Aunque no es obligatorio escriturar una casa, se suele hacer por la protección jurídica: asegurarse de que los datos son reales, estar protegido ante reclamaciones y deudas anteriores o acceder a una hipoteca.
¿Se pueden “perder” las escrituras de casa?
La respuesta es clara aunque sorprendente: no, no puedes perder tu escritura porque tú no tienes la original. Puede perderla el notario delante del que la firmaste, que la conserva en su Notaría, pero esto es muy improbable dada la normativa que existe alrededor de la conservación de escrituras. Perder la escritura, de todas maneras, no significa que la casa ya no es tuya.
¿Cómo puedo solicitar una copia de la escritura de casa?
Pedir una copia de la escritura de la casa es sencillo. Lo que el notario te entrega al firmar es una copia de la escritura, de modo que si acudes a él con la fecha de la firma y el número de protocolo, te podrá dar una copia directamente.
Sin embargo, en el caso de no disponer de esos datos, tendremos que recurrir al Registro de la Propiedad para solicitar una copia de la escritura.
Nos encontramos ante 3 supuestos:
- Mi vivienda está inscrita en el Registro de la Propiedad.
- Mi vivienda no está inscrita en el Registro de la Propiedad.
- Mi vivienda está inscrita en el Registro de la Propiedad pero por el anterior propietario.
1. Mi vivienda está inscrita en el Registro de la Propiedad
De ser así, debes llevar al Registro de la Propiedad todos los datos que te indicamos a continuación:
- Nombre y apellidos del titular
- Número del DNI del propietario tal y como aparece en las escritura original
- Ubicación exacta del inmueble de cuya escritura se quiera solicitar una copia
- Localidad o municipio, así como Comunidad Autónoma y provincia en la que se sitúa el inmueble
Con estos datos, el Registro de la Propiedad te proporcionará una nota simple con la que puedes acudir a tu notario para solicitar la copia.
Si tu notario no está de servicio, en el Registro de la Propiedad también te informarán de quién custodia actualmente tus escrituras.

2. Mi propiedad nunca ha sido inscrita en el Registro de la Propiedad
Si la propiedad nunca ha accedido al Registro y careces de los datos para pedir una copia al notario, estás ante un lío por tener una propiedad sin matricular.
Deberá instarse un juicio declarativo para decidir si te corresponde la propiedad, y aunque puedes vender la propiedad, sin escrituras va a valer menos. Te encontrarás desprotegido y con tu propiedad debilitada.
3. Mi propiedad fue inscrita en el Registro de la Propiedad por el anterior propietario
Puede que la última inscripción sea del propietario anterior o puede que se hayan producido varias transmisiones sin pasar por el Registro de la Propiedad.
En cualquier caso, tendrás que iniciar los procedimientos oportunos para demostrar que eres el propietario del inmueble e inscribirlo antes de poder solicitar la nota simple para pedir la copia de las escrituras.
En concreto, tienes dos opciones principales, por las que recomendamos que preguntes a un notario:
- Reconstruir los títulos de adquisición, la opción más sencilla
- Instar un acta para la reanudación del tracto sucesivo
Puede que leyeras este post porque necesitas una copia de la escritura de tu casa ahora mismo o que fuera de forma tentativa. De todas formas, la moraleja está clara: lo mejor siempre es registrar el inmueble en el Registro de la Propiedad.
Aunque tramitar la escritura de una casa es costoso, teniendo que asumir la tarifa oficial del Colegio de Notarios – que no varía de un notario a otro – es sumamente recomendable. La seguridad jurídica que te aporta, siendo el propietario oficial, te ahorrará muchos problemas en el futuro. El paso posterior, inscribirla en el Registro, también cumple su función preventiva: te protege ante cargas ocultas, por ejemplo.
Cuando te plantees los gastos de comprar casa, ten en cuenta estos trámites y sus ventajas. A veces, no conviene recortar en ciertas partes.





