El mercado inmobiliario madrileño representa el resurgir del sector. En todas las crisis inmobiliarias, la costa (especialmente zonas como Marbella) y las grandes ciudades como Madrid son las primeras afectadas. En sentido contrario, también son las primeras en salir del letargo.
Tanto los análisis de BBVA como de Bankinter estiman que la edificación crecerá en 2015, y el mercado madrileño se presenta como uno de los más activos. Por su parte, según los últimos datos de la patronal de las cementeras (Oficemen), si bien el consumo de cemento en los nueve primeros meses del año ha caído un 1% respecto al mismo periodo de 2013, en septiembre el consumo doméstico fue de 959.150 toneladas, un 6,1% más que el mismo mes del año anterior.
Bankinter asegura que los últimos datos reafirman el repunte del consumo privado, con mayor fuerza de lo previsto. Especialmente, destacan la inversión en construcción, que vuelve a aumentar por primera vez desde hace diez trimestres, si bien es cierto que ese crecimiento, de momento, procede más de la construcción civil.
BBVA, por su parte, considera que 2015 puede ser el año clave para el mercado inmobiliario. Según sus estimaciones, la absorción del stock de viviendas y la recuperación de la demanda generarán un incremento de nuevos proyectos residenciales en 2015, lo que supondrá un aumento de la inversión residencial del 4,9%.
Como muestra de esta actividad, en Madrid están previstos unos 3.000 pisos nuevos en las mejores zonas de la ciudad. Estas viviendas se construirán en suelos procedentes de diferentes administraciones que los han sacado a subasta y en los que diferentes empresas, buena parte cooperativas, tienen en marcha importantes proyectos de viviendas de calidad a precios asequibles. Las parcelas estrella son dos: Raimundo Fernández Villaverde, nº 50, un suelo del Ministerio de Defensa, y las antiguas cocheras del Metro en los alrededores de Cuatro Caminos.
Pero no sólo los terrenos de las Administraciones; Otros suelos que la crisis había dejado paralizados vuelven a tener “novios”, como es el caso del solar de Juan Bravo, nº3, en pleno distrito de Salamanca, donde la gestora de fondos Pimco y Grupo Lar terminarán un edificio residencial de lujo.
A esto se une que las viviendas en stock en la comunidad de Madrid están descendiendo de manera importante y se espera que en 2015 se reduzca esa oferta alrededor de un 40%, de ahí la necesidad de más obra nueva.






