Si un arquitecto está asalariado en un estudio de arquitectura, se ha librado de la incertidumbre que acompaña a la condición de autónomo. Pero crear tu propio estudio puede ser muy satisfactorio. En este artículo te enseñaremos cómo empezar y qué no puede faltar en tu estrategia de negocio.
Consigue clientes con tu presencia en Internet
Incluso suponiendo que ya hayas realizado todos los trámites para hacerte autónomo como arquitecto, no puedes alquilar una oficina y llenarla de profesionales si no tenéis clientes a los que atender. El primer paso será conseguir encargos, y para ello conviene aprovechar una herramienta de difusión masiva que probablemente ya tengas a tu disposición: Internet.
Vas a necesitar diseñar y llenar de contenido una web que hable de tu trabajo, y si quieres que alguien la vea tendrás que esforzarte para que quede bien posicionada en las búsquedas de Google. Puedes pedir ayuda a un experto en desarrollo web o tomar tú mismo clases de SEO.
Si además de visible quieres que tu servicio sea atractivo, tendrás que especializarte en algo y ofrecer un valor añadido, algo que haga que tu trabajo sea distinto del de los demás. Especialízate y no dejes que tu inexperiencia te reste valor. Los buenos clientes estarán dispuestos a pagar tus honorarios y los malos no te interesan.
Un buen cliente también hablará de ti con su entorno y podrá recomendarte a otras personas que tal vez te contraten. El “boca a boca” sigue siendo una forma potente de darse a conocer.
Si quieres simular el boca a boca de forma digital, Certicalia es la forma perfecta de hacerlo. Podrás compartir tu perfil en una web ya posicionada, realizar encargos en tu ciudad y crear una imagen digital que te diferencie del resto. De esta forma reducirás tu coste de adquisición de clientes.
Crea un equipo de profesionales para tu estudio de arquitectura
Para realizar los encargos en tu estudio vas a necesitar una buena plantilla de profesionales. Puedes hacerlo tú solo y subcontratar cualquier tarea que no seas capaz de hacer, pero es recomendable que busques al menos un socio. Entre dos, tendréis una mayor productividad y podréis aceptar más trabajos.
Las capacidades que más probablemente vayas a necesitar son las de un jefe de obra que supervise los trabajos de construcción de tus diseños, un aparejador que dirija su ejecución, otros arquitectos, delineantes y tal vez alguien especializado en marketing o atención al cliente.
Si intentas llevar a cabo todas estas labores tú solo, te verás abrumado y tu productividad descenderá. Es el deber del socio arquitecto maximizar los beneficios aplicando algunas de las siguientes medidas:
- Aumentar el número de encargos recibidos.
- Aumentar los beneficios obtenidos por cada trabajo.
- Mejorar los procesos.
- Aumentar el rendimiento.
- Reducir el número de tareas innecesarias.

El flujo de trabajo en un estudio de arquitectura
La comunicación en el espacio de trabajo es fundamental para que no se produzcan duplicidades en las tareas y se mantenga una cadena de producción que funcione. Existen determinados puntos de la cadena llamados “cuellos de botella” en los que todo el proceso peligra, y que hay que vigilar.
Lo ideal es que los socios estén informados de todo lo que sucede en su estudio, y que o bien colaboren o bien tomen las funciones de liderar los diversos equipos que van a configurar la plantilla.
Los procesos deben dividirse para que puedan desarrollarse de forma paralela, reduciendo el tiempo total necesario para terminar el proyecto. Para mejorar la comunicación, lo ideal es que el espacio de trabajo sea abierto y permita escuchar a los compañeros.
Conviene realizar el siguiente análisis para asegurarte de que estás siendo eficaz y eficiente:
- ¿Son necesarias todas las tareas?
- ¿Estoy ejecutando las tareas en el orden correcto?
- ¿He asignado las tareas a los profesionales adecuados?
- ¿He proporcionado información suficiente para que las tareas se lleven a cabo?
- ¿Se están completando las tareas de forma paralela o se espera a terminar la tarea anterior?
- ¿Se producen duplicidades en las tareas?
- ¿Se hacen las cosas dos veces?
Una vez tengas las respuestas, podrás optimizar tu estudio de arquitectura para realizar el mayor número de trabajos en el menor tiempo posible.





