Un posible estallido de la burbuja inmobiliaria ha encendido las alarmas del Banco de Inglaterra (BoE). No es para menos: en un contexto económico caracterizado por un robusto crecimiento del PIB, con unos tipos de interés en niveles históricamente bajos, y un programa del Gobierno que facilita la adquisición de viviendas, los precios de la vivienda en Reino Unido han crecido en torno a un 10% en los últimos 12 meses.
Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, explicaba, en una entrevista al canal de televisión Sky News, que el recalentamiento del mercado inmobiliario es actualmente la principal amenaza para la economía británica. En este sentido, anunció que el supervisor bancario estudia un paquete de medidas para evitar que esa burbuja acabe estallando.
Sin embargo, uno de los factores que afecta directamente al encarecimiento de la vivienda en Reino Unido es el escaso ritmo de construcción. Así, pese a que en 2013 se registró el mayor número de viviendas construidas desde 2007, las 123.000 unidades siguen estando lejos de las 200.000 que muchos economistas consideran como el mínimo necesario para cubrir la demanda existente.
En este aspecto, la ciudad del Támesis empieza a acoger pequeñas pero muy interesantes iniciativas, como el proyecto Y:Cube, desarrollado por YMCA London South West (Asociación Cristiana de Jóvenes en el Reino Unido) en colaboración con el prestigioso estudio británico Rogers Stirk Harbour + Partners.
Este proyecto permite disponer de una casa totalmente equipada por un alquiler de unas 140 libras a la semana y puede instalarse en tan sólo 20 minutos. Se trata de un nuevo concepto de casa que quiere aportar una solución económica e innovadora a la falta de viviendas asequibles en Londres y en otras ciudades del Reino Unido.
Y: Cube es un estudio-apartamento prefabricado, de 26m2, que se compone de un salón-cocina, un dormitorio con cama de matrimonio y un cuarto de baño integrado. Su diseño permite ampliarlo mediante otros módulos. De hecho, puede concebirse como vivienda unitaria o apilarse para construir bloques de viviendas más grandes.
Estas viviendas se basan en la construcción inteligente, realizadas con materiales ecoeficientes y de alta calidad, que permiten un ahorro energético muy alto. Su coste de fabricación es de 30.000 libras (unos 36.000 euros), por lo que tan solo tendría un periodo de amortización de 15 años. De hecho, las casas llegan a su destino de una pieza para ser instaladas; solo hay que conectar sus tomas de agua, luz y calefacción, ya integradas a las instalaciones locales.
Se trata de un sistema modular de apartamentos, que permiten agregar o desmontar unidades, perfectamente diseñados para la creación de vecindarios limpios y tranquilos para jóvenes con ingresos medios o bajos que, ahora por ahora, se ven obligados a vivir en hostales. De hecho, aunque estas casas tienen una esperanza de vida de 60 años, se espera que los inquilinos las habiten por un periodo de entre tres y cinco años.
A finales de 2014, el YMCA tiene previsto abrir su primera “urbanización” con 36 unidades de Y:Cube en el distrito londinense de Merton y tendrá un coste total de 1,6 millones de libras (1,9 millones de euros). Las casas se distribuirán alrededor de un jardín comunitario en la que los vecinos podrán plantar sus hortalizas.
Y:Cube from Rogers Stirk Harbour + Partners on Vimeo.






