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La tasa de emancipación de la población joven en España ha caído bruscamente en los últimos tres años, pasando del 24,7% de 2010 al 20,9% de finales de 2013, según datos del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España (CJE), correspondiente al último trimestre de 2013. Esto se debe, principalmente, a la exclusión de los y las jóvenes del mercado laboral y a la precarización de los empleos que ocupan.

En relación al acceso a la vivienda por parte de los jóvenes, los datos son igual de alarmantes: una persona joven debería destinar el 55,9% de su salario para poder adquirir una vivienda en propiedad; debería percibir un sueldo un 86,38% mayor que el actual y la superficie máxima a la que puede aspirar actualmente es de 53,7 metros cuadrados.

El estudio, que hace un seguimiento periódico de las condiciones socio-laborales y los procesos de transición a la vida adulta de los jóvenes, también analiza el empleo entre este sector de la población. Así, se expone que la tasa de paro de las personas menores de 25 años alcanza el 55,1%. Otro dato revelador es que el 50,6% de la población asalariada menor de 30 años tiene contratos temporales, de los cuales, casi la mitad, un 46,4% son de menos de un año de duración.

Por otra parte, la ocupación a tiempo parcial también ha ido ganando terreno en el último año, alcanzando el 27,8% de esta parte de la población. Los colectivos más afectados por este tipo de contratos son las personas de 16 a 24 y las mujeres jóvenes. La sobrecualificación también se ha convertido en una característica de la población joven asalariada: el 52,7% está realizando un trabajo que requiere un nivel inferior de cualificación al que tiene.

A juicio de Ricardo Ibarra, presidente del Consejo de la Juventud de España, estos datos “ponen sobre la mesa la dramática situación que vive la juventud española en paro y demuestran que la precariedad y la explotación son las notas predominantes de las condiciones laborales de los jóvenes que están trabajando, lo que dibuja un futuro incierto y carente de esperanza”. Asimismo, Ibarra denuncia que hasta ahora el Gobierno “se ha limitado a esperar que la recuperación llegue por si sola y a parchear con medidas y políticas vacías e ineficaces”.

Así, el presidente del CJE, hace un llamamiento al Ejecutivo para que “asuma su responsabilidad, invierta y ponga en marcha una reforma laboral que garantice derechos, calidad y condiciones dignas para el empleo de las personas jóvenes”.